Ruinas romanas empuriabrava

Ruinas romanas empuriabrava

Ampurias romana

Al norte de la Costa Brava encontramos esta singular localidad conocida como la Venecia de la Costa Brava. Empuriabrava es una marina residencial donde se encuentra todo lo que se busca en unas vacaciones perfectas; tiene muchas opciones pero esta es nuestra pequeña selección de los mejores lugares que ver en Empuriabrava.
La Marina d’Empuriabrava es conocida como la Venecia de la Costa Brava, y consta de una red de canales navegables de más de 30km y 5000 amarres, donde hay complejos de apartamentos y casas urbanizadas en las que se pueden amarrar barcos y yates de lujo a sus puertas. También hay zonas comerciales y una gran cantidad de entretenimiento si quiere disfrutar hasta el amanecer.
La Marina d’Empuriabrava también ofrece la posibilidad de alquilar su propia embarcación pequeña y divertirse con sus amigos o familiares jugando a ser el capitán durante una hora. Si no te atreves, puedes contratar un paseo en barco para que te lleve, ya que es un lugar curioso, tranquilo y acogedor, de visita obligada.
Si te gusta la naturaleza, este es el lugar perfecto para ti, y si además te gusta el senderismo puedes realizar una de las 5 rutas señalizadas para conocer mejor el parque, disfrutar de la naturaleza, la paz y la tranquilidad del parque además de la vida animal. El Parque Natural de los Aiguamolls es el segundo humedal más grande de Cataluña y cuenta con una gran diversidad vegetal y de aves.

La ciudad de sant martí d’empúries en españa

Tras la conquista de Focea por el rey persa Ciro II en el año 530 a.C., la población de la nueva ciudad aumentó considerablemente gracias a la afluencia de refugiados. Frente a la fuerte presión de Cartago, la ciudad consiguió mantener su carácter helénico independiente. Se celebraron acuerdos políticos y comerciales con la población indígena asentada desde hacía tiempo en la cercana ciudad de Indika. Situada en la ruta comercial costera entre Massalia (Marsella) y Tartessos, en el extremo sur de Hispania, la ciudad se convirtió en un gran centro económico y comercial, además de ser la mayor colonia griega de la Península Ibérica.
Aunque la ubicación exacta de la ciudad se conocía desde el siglo XV, no fue hasta el siglo XX cuando se realizaron excavaciones sistemáticas. Las primeras excavaciones oficiales se iniciaron en 1908 y fueron realizadas por la Junta de Museos de Barcelona y dirigidas por Emili Gandia i Ortega bajo las instrucciones de Josep Puig i Cadafalch y Pere Bosch-Gimpera. Estas excavaciones aún continúan.

Massalia

Tras la conquista de Focea por el rey persa Ciro II en el año 530 a.C., la población de la nueva ciudad aumentó considerablemente gracias a la afluencia de refugiados. Frente a la fuerte presión de Cartago, la ciudad consiguió mantener su carácter helénico independiente. Se celebraron acuerdos políticos y comerciales con la población indígena asentada desde hacía tiempo en la cercana ciudad de Indika. Situada en la ruta comercial costera entre Massalia (Marsella) y Tartessos, en el extremo sur de Hispania, la ciudad se convirtió en un gran centro económico y comercial, además de ser la mayor colonia griega de la Península Ibérica.
Aunque la ubicación exacta de la ciudad se conocía desde el siglo XV, no fue hasta el siglo XX cuando se realizaron excavaciones sistemáticas. Las primeras excavaciones oficiales se iniciaron en 1908 y fueron realizadas por la Junta de Museos de Barcelona y dirigidas por Emili Gandia i Ortega bajo las instrucciones de Josep Puig i Cadafalch y Pere Bosch-Gimpera. Estas excavaciones aún continúan.

Hostal empúries

Tras la conquista de Focea por el rey persa Ciro II en el año 530 a.C., la población de la nueva ciudad aumentó considerablemente gracias a la afluencia de refugiados. Frente a la fuerte presión de Cartago, la ciudad consiguió mantener su carácter helénico independiente. Se celebraron acuerdos políticos y comerciales con la población indígena asentada desde hacía tiempo en la cercana ciudad de Indika. Situada en la ruta comercial costera entre Massalia (Marsella) y Tartessos, en el extremo sur de Hispania, la ciudad se convirtió en un gran centro económico y comercial, además de ser la mayor colonia griega de la Península Ibérica.
Aunque la ubicación exacta de la ciudad se conocía desde el siglo XV, no fue hasta el siglo XX cuando se realizaron excavaciones sistemáticas. Las primeras excavaciones oficiales se iniciaron en 1908 y fueron realizadas por la Junta de Museos de Barcelona y dirigidas por Emili Gandia i Ortega bajo las instrucciones de Josep Puig i Cadafalch y Pere Bosch-Gimpera. Estas excavaciones aún continúan.