León que ver

León que ver

Dónde viven los leones

Los leones encabezan la lista de deseos de la mayoría de los safaris y su avistamiento puede considerarse un requisito indispensable. Hoy en día, con un número que disminuye rápidamente, cualquier encuentro con el mayor depredador de África debería considerarse un privilegio.
El león, el mayor felino de África, es un depredador formidable. Trabajando juntos, una manada puede abatir presas tan grandes como búfalos y jirafas. Las manadas varían en tamaño desde menos de 10 a más de 30 individuos. Los machos, que se distinguen por su abundante melena y su gran tamaño, dedican gran parte de su energía a asegurar el territorio, lo que anuncian con un rugido muy potente (una serie de gruñidos resonantes). Las hembras son las que más cazan, pero abandonan la manada para dar a luz, ya que su camada de 1 a 4 cachorros es vulnerable a los ataques de los machos que se interponen.
Los leones se ven más fácilmente en terrenos abiertos, como el Serengeti-Mara. En un hábitat más denso, se pueden encontrar huellas y oír rugidos, pero localizar a los felinos puede llevar más trabajo. Tanzania cuenta con casi la mitad de los leones de África. También hay un número significativo de leones en el Okavango/Chobe (Botsuana) y en el Gran Kruger (Sudáfrica), mientras que Hwange (Zimbabue), Luangwa del Sur (Zambia) y Etosha (Namibia) ofrecen una visión fiable. Los buitres que circulan a menudo revelan a los leones que están matando, y la manada pasa gran parte del día dormitando, pero puede volverse más activa cuando bajan las temperaturas. Los recorridos nocturnos ofrecen la oportunidad de ver a los leones cazando, y la gran migración del Serengeti promete muchas muertes. No hay experiencia más emocionante que seguir a los leones a pie, y el sur de Luangwa y el valle del Zambeze ofrecen oportunidades excepcionales.

El león africano del suroeste

Una mañana reciente, Kevin Richardson abrazó a un león y luego se apartó para consultar algo en su teléfono. El león, un macho de 400 libras con patas del tamaño de un plato, se apoyó en el hombro de Richardson y miró magníficamente en el espacio intermedio. Una leona se echó a unos metros de distancia. Bostezó y estiró su largo cuerpo leonado, golpeando perezosamente el muslo de Richardson. Sin apartar los ojos de la pantalla de su teléfono, Richardson se encogió de hombros. El león macho, ahora que había completado su momento de contemplación, comenzó a roer la cabeza de Richardson.
Si usted estuviera presente durante esta escena, que se desarrolla en una llanura cubierta de hierba en un rincón del noreste de Sudáfrica, éste sería exactamente el momento en que apreciaría la solidez de la valla de seguridad que se interpone entre usted y la pareja de leones. Aun así, es posible que dé un rápido paso atrás cuando uno de los animales desvíe su atención de Richardson y por un instante le mire fijamente. Entonces, al observar de qué lado de la valla estaba Richardson, podría entender por qué tanta gente hace apuestas sobre cuándo se lo comerán vivo.

Comentarios

Los leones son los reyes indiscutibles de la sabana africana y uno de los avistamientos más buscados en un safari. Es increíblemente emocionante ver leones en África y supone una especie de fascinación primitiva. Gracias a su tranquilizador nombre felino -Panthera leo- sabemos que técnicamente se trata de “gatos”, pero los leones son asombrosamente enormes, casi del tamaño de un oso. Sus cuerpos musculosos, con pecho de barril, y sus barbillas prominentes hacen que todo el mundo sepa quién es el jefe, y no son las criaturas de dos patas que llevan gafas de sol.
Los leones son los principales depredadores de África y cazan grandes animales como cebras, búfalos, jirafas, hipopótamos e incluso elefantes jóvenes. Si ve a las leonas de caza, se le pondrá el corazón en la boca, y su séquito de hienas, chacales y buitres siempre es un espectáculo fascinante. Del mismo color que la sabana en la que viven, los leones forman parte del paisaje africano, al igual que sus acacias de copa plana y su tierra roja y quebradiza. No sólo son regios por su estatura, sino que escuchar sus rugidos al anochecer cuando se reúnen para cazar es una experiencia inolvidable. Sus gritos son también un recordatorio estremecedor de que la naturaleza aún les pertenece.

El león americano

Una manada de leones suele estar formada por hembras emparentadas y sus cachorros, además de un macho o un pequeño grupo de machos que defienden su manada. Las leonas crían juntas a sus cachorros y éstos pueden mamar de cualquier hembra con leche.
Las principales amenazas son las represalias o las matanzas preventivas para proteger a las personas y al ganado, y la disminución de las presas naturales y del hábitat (por ejemplo, debido a la expansión de los asentamientos humanos y, por tanto, a la menor disponibilidad de pastos).
Ayudamos a establecer y mejorar las áreas protegidas de hábitat en África oriental, y trabajamos con las comunidades para apoyar el desarrollo de “conservancies”; tierras comunitarias no valladas y protegidas para la vida salvaje, a cambio de ingresos (por ejemplo, los alojamientos turísticos dan dinero a las comunidades para que puedan mostrar a los turistas las increíbles especies que viven en sus tierras).
Apoyamos el Programa de Conservación de Depredadores del Mara (MPCP) en Kenia, que vigila y protege a los leones y educa a la población local en la conservación del león. Esto incluye el compromiso con las comunidades locales, como las campañas contra el envenenamiento, el suministro de mejores recintos para el ganado y el llevar a los niños de las escuelas de excursión para que vean la vida silvestre que están protegiendo.