Como nacen los rios

Como nacen los rios

Cómo se forma un río respuestas

Un río es un curso de agua natural, generalmente de agua dulce, que fluye hacia un océano, mar, lago u otro río. En algunos casos, un río desemboca en el suelo y se seca al final de su curso sin llegar a otra masa de agua. Los ríos pequeños pueden denominarse con nombres como arroyo, riachuelo, rivera y riachuelo. No existen definiciones oficiales para el término genérico río aplicado a los accidentes geográficos,[1] aunque en algunos países o comunidades un arroyo se define por su tamaño. Muchos nombres de ríos pequeños son específicos de la ubicación geográfica; ejemplos son “run” en algunas partes de Estados Unidos, “burn” en Escocia y el noreste de Inglaterra, y “beck” en el norte de Inglaterra. A veces se define un río como algo más grande que un arroyo,[2] pero no siempre: el lenguaje es impreciso[1].
Los ríos forman parte del ciclo hidrológico. El agua suele acumularse en un río a partir de las precipitaciones, a través de una cuenca de drenaje, de la escorrentía superficial y de otras fuentes, como la recarga de aguas subterráneas, los manantiales y la liberación de agua almacenada en el hielo natural y en los paquetes de nieve (por ejemplo, de los glaciares).

Cómo se forman los ríos national geographic

La red de ríos, lagos y arroyos de nuestro país se origina en una miríada de pequeños arroyos y humedales, muchos de ellos tan pequeños que no aparecen en ningún mapa. Sin embargo, estos arroyos y humedales de cabecera ejercen una influencia decisiva en el carácter y la calidad de las aguas que se encuentran aguas abajo. Los procesos naturales que tienen lugar en estos sistemas de cabecera benefician a los seres humanos al mitigar las inundaciones, mantener la calidad y la cantidad del agua, reciclar los nutrientes y proporcionar un hábitat para plantas y animales. Este artículo resume la base científica para entender que la salud y la productividad de los ríos y lagos depende de la existencia de pequeños arroyos y humedales intactos.
Meyer, J. L., L. A. Kaplan, J. D. Newbold, D. L. Strayer, C. J. Woltemade, J. B. Zedler, R. Beilfuss, Q. Carpenter, R. Semlitsch, M.C. Watzin y P. H. Zedler (2003): Donde nacen los ríos: The scientific imperative for defending small streams and wetlands. Sierra Club y American Rivers.

Cómo se forman los ríos respuesta corta

Los ríos tienen muchas formas y tamaños diferentes, pero todos tienen algunas cosas en común. Todos los ríos y arroyos nacen en algún punto alto. El punto alto puede ser una montaña, una colina u otra zona elevada. El agua de alguna fuente, como un manantial, la nieve derretida o un lago, empieza en este punto alto y comienza a fluir hacia puntos más bajos. A medida que el agua desciende, puede recoger más agua de otros pequeños arroyos, manantiales o de la lluvia o el deshielo. Estos arroyos pueden unirse lentamente para formar un arroyo o río más grande.    Los pequeños ríos y arroyos pueden unirse para convertirse en ríos más grandes. Al final, toda esta agua de los ríos y arroyos desembocará en el océano o en una masa de agua interior, como un lago.
Los ríos esculpen la tierra y la construyen. A medida que los ríos fluyen, cortan la tierra. Esto se llama erosión. Los ríos cortan tanto la tierra como la atraviesan. A medida que los ríos cortan la tierra, trituran las rocas y revuelven las rocas pequeñas y el suelo. Con el paso del tiempo, los ríos modifican la tierra por la que fluyen, abriendo nuevos caminos. Todas las rocas, los guijarros y la tierra que los ríos remueven son arrastrados río abajo. A medida que el río fluye, deposita todo lo que lleva. Los elementos grandes, como las rocas, se depositan primero. La tierra se deposita en último lugar. Con el tiempo, la tierra que deposita un río puede acumularse y crear nuevas áreas de tierra.

Explicar la formación de los ríos

La red de ríos, lagos y arroyos de nuestro país se origina en una miríada de pequeños arroyos y humedales, muchos de ellos tan pequeños que no aparecen en ningún mapa. Sin embargo, estos arroyos y humedales de cabecera ejercen una influencia decisiva en el carácter y la calidad de las aguas que se encuentran aguas abajo. Los procesos naturales que tienen lugar en esos sistemas de cabecera benefician a los seres humanos al mitigar las inundaciones, mantener la calidad y cantidad del agua, reciclar los nutrientes y proporcionar un hábitat para plantas y animales. Este documento resume la base científica para entender que la salud y la productividad de los ríos y lagos depende de la existencia de pequeños arroyos y humedales intactos. Desde la publicación inicial de este documento en 2003, el apoyo científico a la importancia de los pequeños arroyos y humedales no ha hecho más que aumentar. Tanto los nuevos resultados de las investigaciones como los números especiales de las revistas científicas revisadas por pares han establecido aún más las conexiones entre los arroyos y humedales de cabecera y los ecosistemas aguas abajo. Al final del documento se ofrecen algunas referencias.